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¿Por qué el Cruz Azul la cruzazuleó?

La respuesta inmediata es: Porque es el Cruz Azul. Sin embargo, el análisis va más allá de esto. Fue un resultado en conjunto de los Pumas y la Máquina, algo que los analistas más experimentados y capaces de México no han podido explicar.

La preparación entre partidos

Después de caer 4-0 en la ida, Andrés Lillini tuvo claro cuál era el primer objetivo: Cambiar la mentalidad en tres días. Como muestra de esto tenemos las declaraciones de Erik Lira, las cuales parecían más una ilusión que lo que podrían lograr, pero al fin y al cabo era cierto: si ellos pueden meter cuatro goles, nosotros también.

«Remontadas han habido muchas en el futbol, Pumas en 2015 iban perdiendo 3-0 y al final estuvo a nada. Si ellos nos metieron tres goles en 10 minutos, ¿por qué no hacerlo nosotros? Si ellos nos meten cuatro en su casa, podemos hacerles cinco en la nuestra, estamos convencidos de que se puede hacer. Vencidos no estamos, no sabemos qué es eso»

Las alineaciones iniciales

Todo el mundo habla del cambio en la portería, la salida de Corona por el salado inexperimentado Sebastián Jurado. En parte, la falta de liderazgo del extiburón se notó en lapsos importantes del partido, aunque a juicio personal, no contribuyó en los goles ni se notó la falta de ritmo. Sin embargo, otra pieza importante que faltó en el esquema de Siboldi fue el lateral izquierdo Adrián Aldrete, ya que al poner al «Shaggy» Martínez a perfil cambiado, daba muchas ventajas al defender y no despejaba de manera natural; de hecho, el segundo gol se gestó por su zona.

En cambio, Lillini se dio cuenta que debía ajustar en el medio campo, cambiando a Erik Lira y Juan Pablo Vigón en el centro de la cancha a dos recuperadores naturales (y con más experiencia) como Andrés Iniestra y Leonel López, este último con apenas 208 minutos en el torneo antes del partido.

El manejo del partido

Los Pumas hicieron lo que necesitaban, anotar rápido (al 4′), evitar una respuesta del Cruz Azul y llevarse una ventaja de dos goles al medio tiempo, que para bien de ellos, llegaron tres en la primera mitad. En el segundo tiempo, el técnico argentino ajustó, primero con una lesión de esas que dicen que te arreglan partido, cambiando a Mayorga por Jerónimo Rodríguez, lo que le dio profundidad por la banda izquierda, algo de lo que careció en la primera mitad. Además, cambió a Leonel López por Facundo Waller sabiendo que necesitaba al zurdo para mandar centros en el final del partido, mientras Sebastián Saucedo entró por Juan Iturbe para abrir el campo y evitar que el rival amontonara hombres en el centro.

En cambio, el Cruz Azul hizo todo mal, para empezar, lo que todos sabemos y decimos, nada más necesitaban un gol, un maldito gol, para obligar a los Pumas a anotar seis. Está bien, anotó rápido Pumas, pero eso no cambiaba nada. Pero al caer el segundo gol (en donde el VAR corrigió), se vio que los jugadores Celestes ya sabían lo que iba a pasar. Al tener tan poca diferencia entre el segundo y tercer gol de los Pumas se confirmó la debacle, pero aún así Siboldi tenía la posibilidad de ajustar en el medio tiempo y no lo hizo, vamos, necesitaba un gol, ya era matar o morir.

Ahora, viendo los cambios, también estuvo mal el técnico charrúa. Bueno, el primero suena lógico, sacar a Roberto Alvarado (¿quién lo vio fuera del meme?) para meter a Yotún en el centro del campo, pero ya tenía cuatro mediocampistas de corte defensivo -Yotún, Rivero, Baca y Romo- cuando lo que necesitas es ir por un gol. Jonathan Rodríguez estuvo tan solo todo el partido como yo lo estoy un 14 de febrero (y no es ningún mérito), y fue quien generó el único tiro a puerta de la Máquina. Los últimos dos cambios llegaron en la compensación, metiendo a Santi Giménez y Josué Domínguez, ¿ya para qué?

¿Y el VAR? Es que acuchillaron a la Máquina

No soy experto en arbitraje, pero también tengo un poco de sentido común. El segundo gol de los Pumas fue una jugada muy apretada y creo que está bien. Antes de acabar el primer tiempo, se quejaron de una posible falta al «Cabecita», pero al revisar la jugada en el VAR hay que ver también la gestión de la jugada y apareció un fuera de lugar que invalida todo, así que ya está de más analizar si era penal o no. Iniciando la segunda parte, Julio González salió a cortar un centro y golpeó Orbelín Pineda; aquí hay más o menos lugar de discusión, pero es de esas jugadas en las que el portero sale con todo, se lleve a quien se lleve y, va, le damos el penal, que siendo el Cruz Azul no garantizamos que lo anotaran.

Conclusión

El Cruz Azul no llegó a la final porque está salado, el equipo necesita una limpia, que corran a todos los jugadores, cuerpo técnico, hasta al chófer del autobús.

Ya, en serio. Solo un equipo salió a jugar el partido de vuelta como si fuera una liguilla y tenían enfrente a un equipo que tiene una carga tan pesada de ser campeón que psicológicamente se quebraron. Además, maldita sea, Siboldi nada más tenía que buscar un gol, es más, podía jugar el partido como en la primaria en donde «ustedes defienden y ustedes atacan» y terminar 5-3 o 7-4 y aún así llegaban a la final.

@Gigio

Desde el 2011 vivo del futbol. Nunca he visto al Atlas campeón, pero sí al Milan coronarse. Ah, también le voy al Arsenal, Valencia y Hamburgo.

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