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La leyenda del Can Cerbero Alado

Cerbero era el perro de Hades, en la mitología griega era el encargado de proteger la puerta del infierno, su tarea evitar que no se escaparan las almas.

Con el paso del tiempo y en honor a esta bestia mitológica, se le llamó cancerbero a la posición del guardameta en la portería, porque es el guardián que vigila la puerta del marco o portería.

El 12 de Septiembre de 1999 en San Mamés, se comenzó a escribir la leyenda del cancerbero Iker Casillas, el chaval que se convertiría en la leyenda blanca. Aquel que se convertiría ese mismo año en ganar el título del portero más joven en alzar el trofeo como campeón de Europa.

Los personajes mitológicos son recordados por sus grandes hazañas, el Cerbero poseedor de tres cabezas era un ser prácticamente imbatible, el caso de Casillas será recordado como el guardameta de las grandes gestas.

El cancerbero resguardo tres marcos distintos en sus 21 años como profesional, pero dos camisetas serían las que lo llevarían al Olimpo del fútbol mundial, la del Real Madrid y la de la Selección Española.

En la final del Campeonato de Europa del año 2002, tendría una de las páginas más memorables de la exitosa carrera de Iker. El escenario era el Hampden Park, Glasgow; Escocia. El elegido por Vicente del Bosque para ser el arquero del Madrid esa temporada era César Sánchez, mientras Casillas aguardaba el momento para defender el arco merengue, nadie pensaba que el destino de esa final y el héroe anónimo estaría sentado en la banca, hasta que al minuto 68 Cesar saldría del campo por una lesión y su lugar lo ocuparía el nobel Casillas, ese que sin razón perdería la titularidad de su arco, pero esa noche le grabaría su nombre por toda la eternidad.

El Madrid tenía la ventaja despues del poema del gran mago del balón Zizou. Zinedine Zidane colgaba una bolea como la de un artista que coje el pincel y traza una de sus mejores obras de arte. El partido agonizaba y el Bayer Leverkusen se volcaba al ataque en busca de la igualada, pero ahí estaba él, el gran cancerbero que no iba a permitir que nada ni nadie le arrebatara la gloria de levantar su segunda copa de Europa.

Transcurría el ocaso del encuentro y en 54 segundos, Casillas se convertiría en el héroe de Chamartin; primero ahogo el grito de gol de Berbatov, segundos después lo haría en un remate a quemarropa de Basturk y con el balón a la deriva y entre el mar de piernas de merengues y aspirinas, la pelota llegó a Berbatov, quien a marcó vació remato a la portería blanca, pero antes de que la esférica rebasara la línea de gol, aparecía la pierna de la bestia de la portería del Madrid, Iker Casillas le cerraba la puerta al Leverkusen y silenciaba el grito de los fanáticos alemanes para darle vida al grito de «PORTERO, PORTERO» de los aficionados merengues.

El Madrid levantaría la novena Copa de Europa e Iker Casillas recuperaría el puesto de eterno guardián de la Casa Blanca, la cual defendería por casi 20 años.

La otra gran gesta de Casillas la conseguiría 8 años después, pero está vez la haría con ‘La Roja’, con la de la madre que lo vio nacer, esa que sólo los virtuosos y los elegidos pueden tener el honor de portar.

Casillas llegaba como el gran portero triunfador, el que ya lo había logrado todo, pero que tenía una encomienda pendiente, la de llevar a España a la máxima conquista.

El rival sería la poderosa Holanda, comandada por el genio Arjen Robben, el escenario el Estadio Soccer City de Johannesburgo; Sudáfrica, España dominaba pero sin que esto se viera reflejado en el marcador, mientras, los holandeses contenían a los españoles con patadas y contragolpes, llegaba el segundo tiempo y un balón filtrado para Robben, dejaba en un mano a mano al holandés y a Casillas. Arjen se perfilaba al centro del campo, para quedar en franca posición de disparo, listo para aniquilar a su presa y levantar el título para la naranja mecánica.

Pero ahí estaba el gran Cancerbero, ese que defendería su marco hasta la última instancia, Casillas salía a recortar el ángulo de disparo de su amado arco, fiel a su puerta, se avalanzo extendiendo su humanidad hacia la izquierda, lo cual observó el holandés Robben y disparó a pierna cambiada, pero Iker tenía un recurso más, esa pierna derecha que le dió la gloria en Escocia, le volvería a dar vida a las esperanzas españolas, Casillas extendería su pierna y el balón saldría desviado del arco.

España y Holanda llegarían hasta los tiempos extra, hasta que a 6 minutos del final del tiempo extra, el manchego Andrés Iniesta, finiquitaría el encuentro dándole a España su primer campeonato del mundo.

El tiempo no pasa en vano y cerca de los 40 años de edad, 10 años después de la última gran hazaña de Iker, el gran guardameta ha decidido colgar los guantes para siempre, dejando como legado sus 19 títulos con el Real Madrid, 4 con el FC Porto y 3 títulos con la selección española, se retira el mejor guardameta de España, iniciando la leyenda del Gran Cancerbero alado.

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