Columnas,  Liga MX

Entre inventos y cómplices existen los cobardes

En el mundo del futbol, podemos encontrar eventos que nos son muy difíciles de olvidar y más si se trata de nuestra liga casera, sobre todo si es considerada una liga bananera. En esta ocasión y con motivo del error garrafal que se cometió el día de ayer en el encuentro celebrado en el TSM, donde se enfrentaron en el partido de ida de los octavos de final de la Copa MX entre Santos y Pumas, los cuatro árbitros que se encuentran en la terna (Brian Omar González, Enrique Isaac Bustos, Eduardo Acosta y Abraham de Jesús Quirarte) cometieron un error que es por demás injustificable e imperdonable y que merecen ser sancionados de una forma severa.

Si a Cesar Ramos Palazuelos, se le ha inhabilitado de forma indefinida, por no haber sancionado una falta en el área de Monterrey, en el partido de vuelta por el campeonato de Apertura 2019; en el caso de Brian Omar González debe de existir un castigo similar o mayor, puesto que aunque la causal de la expulsión y el penalti otorgado en el primer tramo del encuentro entre santistas y felinos es correcta. El árbitro central expulsó a un jugador que no había cometido la infracción a la regla y es que si marcó la falta y decidió expulsar al jugador, es porque se percató del momento del acto, por lo tanto tenía que haber identificado al jugador que cometió la falta y no fue así, ya que el jugador que mete la mano para desviar el remate del jugador de santos es Barragán, cuando mete la mano para evitar que el balón no ingresara a la meta y se convirtiera en gol. Hasta ahí todo va bien, lo que no es justificable es que el nazareno invente una tarjeta roja para un jugador del cual ni siquiera participaba en la acción donde se sancionó el penal. Y aunque los jugadores de Pumas se fueron tras el árbitro asistente para hacerle ver que el jugador que expulsaron no era el correcto, lo peor fue que el árbitro tuvo comunicación con sus colegiados, ninguno le hizo saber que estaban expulsando al jugador equivocado, vamos y esta situación tiene que ser reportada por el comisario del encuentro, de lo contrario tenemos a cinco individuos que están perdidos en el espacio en el momento que tienen que realizar su chamba.

Para situaciones como estas, debe de ser necesaria la implementación del VAR para poder corregir errores graves por parte de los árbitros y es que si tomamos en cuenta el error de Ramos Palazuelos en la final de vuelta, es un error de interpretación por parte del colegiado, quien decidió que no había existido una falta para poder considerarla como penal. Pero aquí si es grave ¿por qué se está sancionando a un jugador que no cometió una falta? y se le dejó seguir jugando a un jugador que cometió una infracción; vamos para que lo puedan entender, si lo aplicáramos en el sistema de justicia sería como lo que ocurre comúnmente y no por ello es correcto, cuando se inculpa de un delito a una persona que no lo cometió y sólo porque se parece o la razón es que al parecer lo vieron cerca de los hechos, es considerado culpable.

Los números en los dorsales existieron para precisamente ayudar a los árbitros a identificar a los jugadores dentro de un encuentro deportivo, pero vamos que se equivoque uno es justificable, pero aquí había cuatro señores que debieron de estar atentos a una jugada que era importante en su desarrollo, pues era en el área grande despúes de una mala salida del arquero Universitario, lo cual hace que la jugada cobre una mayor importancia y ninguno de los cuatro se percató de quien era el culpable.

Lamentablemente en todo esto hubo un inocente, que pagó injustamente por el acto de un cobarde y de cuatro cómplices de negro, el canterano Jesús Rivas de apenas 17 años, recibía su primera oportunidad como titular en el primer equipo en un torneo oficial y el joven perdió una gran oportunidad para poder demostrar sus capacidades para poder pelear una oportunidad en el cuadro de Michel. Desafortunadamente para él, el joven tendrá que esperar otra oportunidad para poder mostrarse ya que de no corregirse el problema, el canterano tendrá que perderse el partido de vuelta en C.U y si los capitalinos no logran remontar, tendrá que postergar el momento para que este joven regrese a la titularidad con el equipo capitalino.

Es momento de que el Señor Arturo Brizio, tome cartas en el asunto para evitar que situaciones como estas, donde los árbitros no están concentrados al 100% en su actividad en el terreno de juego, pues con todo y el apoyo que les brinda el Video-arbitraje VAR en la liga, este en lugar de hacer que puedan hacer más perfectible su trabajo, han caído en una zona de confort lo cual nos permite presenciar fallos importantes en al menos dos partidos por jornada tanto en la liga y en la copa y ya para finalizar esta redacción no me queda más que decir: BARRAGÁN, la porra te saluda.

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