Columnas

Así se apagó el futbol en el mundo.

Ya no recuerdo el último juego de mi equipo, ya no recuerdo la última vez que fui al estadio. Me contaron que solo dos estadios jugaron con público antes de que todo esto comenzara ¿Te soy sincero? Ya olvide si a estas alturas, sería apertura o clausura.

Antes de la tragedia, cualquier medida parecía excesiva, hoy, durante la tempestad, cualquier medida parece ser insuficiente, nadie lo veía venir, todos estábamos ansiosos por el verano de ese año, Copas nacionales, Fútbol olímpico, parecía ser un gran año, ya van dos años de ese momento, y aún no vemos para cuando, en parte por los brotes nuevos y en otra porque, dada la extensa pausa, terminó por perder validez contratos, acuerdos monetarios, patrocinadores que cayeron en quiebra, sponsor quebrados, todo se juntó para las ligas, dijeron que regresarían en 45 días, ya van 716.

Lo que más extraño era reunirme con mis amigos en el bar de la esquina, veíamos la Copa de Campeones, porque Omar era madridista de cuna, y siempre nos presumía a su equipo, y nosotros, más por ver el fútbol que por seguirle la corriente, lo acompañábamos. Ahora, pareciera que hablar de Madrid es un tema a evitar. Carlos iba, pero siempre nos quería convencer que la auténtica competencia leal de Europa era la Europa League, él decía que era gracias al espíritu de aquella Copa de Ferias, pero sabíamos que era más porque su Manchester no podía pasar de dicha competencia. Hace meses que no lo vemos, tuvo que irse a otro estado a cuidar a su abuelo ante la contingencia.

A Felipe, no había que decirle que nos veríamos, era el primero en llegar. Los Viernes ‘botaneros’ daban para él un inicio al fin de semana. Le gustaba ver jugar al Puebla y al Morelia mientras se bebía medio galón de cerveza, decía el que su abuelo le enseñó el amor por la franja, y su tío, empeñado en llevarle siempre la contraría al abuelo, decidió apoyar a la otra franja. Lamentablemente esa irresponsabilidad le cobró factura, a él y a su abuelo. Le llevé flores, blancas, azules, amarillas y rojas, traté de acomodárselas lo más parecido a sus jerseys, estoy seguro que sonríe desde arriba.

Hasta ahora no ha sido fácil, pero al menos, las medidas que tomamos mis amigos y yo nos han dado el placer de seguir con vida. Roberto fue el único de nosotros que se contagió, y él a su vez, a su familia. Casi un año ha pasado entre hospital y hospital, tiene mucho que no lo vemos, pero sabemos que a pesar de todo, está bien. Dejó su empleo para hacerse cargo del negocio familiar ante el nuevo brote, ha sabido salir adelante. Las tardes en el bar ya parecen tiempos muy lejanos para él, y creo que todos los demás coincidimos en que él es a quien más extrañamos. Cuidaba de todos y no dejaba que nos metiéramos en problemas, aficionado sí, pero jamás un hooligan, a él le gustaba mucho el fútbol inglés, decía que para él, el mejor fútbol era el de Gran Bretaña, pues había equipos de países en las ligas de otros, además sus estadios pequeños y bien hechos era algo que disfrutaba ver: Millwall, Preston, Oxford, Nottingham eran sus preferidos, pero sobre esos estaba el Aston Villa, ahora entiendo por qué.

Quisiera regresar el tiempo, decirles que lo que una vez nos parecía tan normal como ver un partido de futbol ya no lo es, no hay deportes para grandes masas, los únicos que permanecen son aquellos que se pueden jugar en una mesa o en una cancha pequeña. Yo hice mi parte, muchos la hicimos, fueron esos que siempre subestimaron la realidad la que nos llevaron a estos tiempos, si bien no obscuro, bastante grises.

No hay fútbol, no hay premios al mejor, no hay rivalidades, en Europa, las grandes sociedades se vieron envueltas en problemas legales después del primer brote, y aunque pusieron orden, al segundo les ganó el egoísmo, al tercero liquidaron a todas las áreas, y ahora, los estadios como el del Villareal, el de la Juve, el de Roma, el de los Periquitos y San Mamés están bastante deteriorados. Aquí en México la cosa no pinta muy distinto, apenas 12 equipos han aguantado los nuevos brotes, pero otros como Juarez, San Luis, Atlas, Morelia, Puebla, Necaxa y Monterrey, han dicho que buscarán regresar desde divisiones inferiores, porque la recesión que vino después de los primeros brotes no les permitió mantener un plantel digno de Primera División.


Esto mis estimados lectores, en efecto, es una fantasía, pero tampoco algo tan retirado de la realidad. En elfutbolito.mx les prometemos mantenerlos ocupados con nuestros artículos especiales, y así, les pedimos cuidarse y cuidar de los suyos. ¡Vamos! Que aquí jugamos todos, y cada segundo cuenta, vamos a salir de esta.

Avatar

Fanático de los proyectos originales y sin agregados, tal vez por eso soy Arquitecto.

WP Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
A %d blogueros les gusta esto: